PREGÓN 1989 PREGONERO: JOSÉ ANTONIO LABORDETA DEL CARNAVAL Y DE LAS CARNAVALADAS
Duros tiempos aquellos en que las gentes se atiborraban de carne para pasar los rígidos días de la Cuaresma entre oraciones, ayunos y otras maneras de soportar la vida. Duros tiempos aquellos en que la comida y la bebida producían batallas campales con LI ayuno y la moderación cuando estos últimos eran la tónica normal de unas poblaciones que. la mayoría del tiempo, las pasaban canutas para comer cualquier cosa y. cuando les venía la buena nueva de la comida, las rigideces dogmáticas les prohibían el siso de los dientes y de las mandíbulas con lo que lo único que aquellas buenas gentes tenían era dolor de boca y caries dentales.
Las primeras por no usarlas a menudo y sobrepasarse el día que lo podían hacer, y tas segundas porque como los ayunos eran tan largos guardaban, entre las encías, hasta las últimas motas de carne sin usar para nada un mondadientes capaz de arrebatar el último hilillo de carne de carnero. total que entre ~ hambres, unas caries y unas malas digestiones las tumbas medievales se llenaban tan pronto que hubo que inventar la cuaresma para reposar los cuerpos, las barrigas y los dientes.
Para comer) beber y poder repetir de casa en casa, las gentes se disfrazaban, se vestían de cosas distintas y así. de este modo, pasaban varias veces por las mesas repletas de comida sin que nadie murmurase lo hambrona que andaba la familia tal o la familia cual que había pasado hasta diez veces por delante de los capones del señor conde sin dejar ni hueso, ni piel ni pluma. Y como la mejor manera de demostrar lo que uno no es, es vistiendo de lo que precisamente no se es, el personal empezó a ataviarse de señora los señores, de señores las señoras, Los ambiguos de fortachones muchachos capaces de no arredrase ante veinte mozas veinteañeras. y los fortachones de ambiguos, para que las veinte veinteañeras no se asustasen de sus enormes dotes y datos como rasos ocultos entre gasas. peluquines y pizpiretas miradas muy confusas. Y así, preparando la cuaresma los cuerpos se fortalecían en alma y estómago. en sexo y rock and rail hasta la sardina, tan humilde, quedaba enterrada bajo el estruendo de los estómagos rugientes y exaltados. Luego con ci tiempo y la botánica, con la caña y la zoología , con la sonrisa y la dietética, a casi todos los habitantes del lado romanizado -osease Europa y aledaños, incluidos los USAS- comenzamos a comer más de la cuenta, a pecar mas de lo debido y a guardar una cuaresma tan ridícula que apenas si ya nadie se recuerda de aquella buena dama enlutada y triste, que con un largo bostezo de hambre y aburrimiento, recorría aldeas, pueblos y ciudades. Todos comemos y comemos todos los días y a todas las horas y como la costumbre era disfrazarse para asistir a los festines, la costumbre sigue: Felipe González se disfraza de neoliberal a lo Segurado; Fraga va de proletario, Carrillo de ingenioso, Anguita de califa y Suárez de él mismo que no es moco de pavo. Reagan se transforma en camarada de la Perestroyka. Gorbachov se deja una manchita en la frente para que todo el mundo sepa que es él y cuando pasa varias veces por la misma mesa el personal murmure: -Ese es Miterrand. La Teacher en los Beatles. todos juntos, metidos en Gibraltar y haciéndose el moderno, y Fernández de Ordoñez, de siempre que como buen político es incombustible al cargo: Carga con lo que le carguen. Tip es ('oil; Leguina es Barranco y los dos van de Tiernos Galvanes por la vida, por el norte y ustedes por el sur; lo mismo podían decir ustedes si el que hiciese el pregón fuese un canario, de los del plátano y no de los de la jaula. Total que como ahora carnaval es siempre, resulta difícil encontrar lugares donde el Carnaval tenga razón de ser y mira por dónde, uno de los escasos lugares del mundo donde esta fiesta tiene razón de ser y es aquí, en Mérida, en esta ciudad siempre vestida de vestigios romanos, siempre ataviada de senadores que señorialmente acuden a su teatro, a su foro, a sus tricliniuns, sus fiestas vestales.
Esta ciudad, es de las pocas en que su gente, hoy, pueden disfrazarse salir del Imperio Romano, cantar por la calle como si fuesen extremeños y divertirse como locos como si estuviesen en la Mérida esplendorosa que un día fue y que esperamos que pasado el Carnaval y en las dietas de Doña Cuaresma vuelva a ser. Y para que eso suceda aquí van estas coplas para el evento: Cuaresma preguntó a Carnal ¿a dónde vas, buen galán? Me voy a Mérida, dijo a pasar el Carnaval A vestirme de romano llevando vino en la jarra alegría en la mirada y amor tierno entre las manos ¿ En Mérida hay todo eso? pregunto cuaresma; pues espérame un momento que me voy en el expreso . Los dos se viene conmigo Carnal para divertirse Y Cuaresma para echarse de novio algún buen amigo para cuando llegue abril Carnaval se encuentre tranquilo y cuaresmas se convierta en una mora de aquí y que a las gentes les diga lo mismo que digo así PAZ, TRABAJO a ser FELIZ que los días pasan cortos los años no se detienen y solo puedes bailar si te quitan lo bailado. Haya salud y haya risa Emeritenses de Mérida, de la Mérida extremeña que la vida pasa aprisa y el que no la coge al vuelo se queda para oír misa. ¡Que seáis muy felices! FELIZ CARNAVAL
