Año 1992

CARNAVAL 1992 Un estudiante placentino de Bellas Artes es el autor del cartel que anuncia el Carnaval del mítico año 1992. Esteban Navarro ha querido representar en él un sueño onírico, con una nave de piedra que representa a Mérida y que vuela hacia el infinito. El presupuesto sigue hacia arriba, es de 14.600.000 pesetas. Es el Carnaval del Descubrimiento, el primero como concejala delegada de Tenti Martínez, pero también de Tomás Bravo, un hombre carismático de esta fiesta que recibió el homenaje de los carnavaleros y que repitió un año más (y van tres) como Rey del Carnaval, con un traje de fantasía entre árabe y turco, junto a la Reina Chelo Llera (125.000 pesetas para ambos) y a los infantiles Jéssica Avellano (vestida de Campiña Extremeña) y Aitor Tablada, (de Guerrero Extremeño), que reciben 40.000 pesetas de premio. Pero también tuvo una ausencia, la de Francisco García Dorado “Kiko”, componente de la comparsa Los del pozo menos uno, que falleció el mes de diciembre anterior. La fiesta se celebró los días 28 y 29 de febrero, y 1, 2 y 3 de marzo, y un año más hubo carpa, que llegó de Francia, y la novedad de una pantalla de vídeo en su interior, para seguir en directo los concursos de comparsas del viernes y sábado, ya que el teatro cine María Luisa estaba “hasta la bandera” el día del concurso.

El cuarteto “Dos y dos no son cuatro” abrió fuera de concurso la noche de las comparsas. En esta ocasión, a los dos integrantes del año anterior se une Juan María Corzo Romero “El Corzo” y son Ana Torroja y los hermanos Cano.. Y “La Marara”, una vez más, se lleva las 125.000 pesetas del primer premio; las 90.000 del segundo son para “Los Eméritos”, y las 60.000 pesetas del tercero para “Los protestones”. Todas las comparsas (las ganadoras más “Los cazurros romanos”, “Chicos de Chunga”, “Nueva Ciudad” y “Los escocíos”) actuaron de forma conjunta al final del concurso, como homenaje a Kiko. Se celebró un día después la primera edición del concurso infantil, con la presencia de seis grupos: “Los sureños”, “Ezto ci ke es”, “Los Cazurrinos”, “Los Escocíos”, “Los choquitos” y “Pezqueñines del Guadiana”.

El cantante Ramoncín, que había inaugurado la Feria del Disco en junio del 91, repitió visita a Mérida con motivo del Carnaval. Paco Montesdeoca, el hombre del tiempo, que era la primera opción, no pudo viajar finalmente y el cantante le sustituyó con un pregón muy poético, que duró cinco minutos, pero donde hizo alusión a los grafitis, al nuevo puente Lusitania y al ascenso del Mérida a Segunda. Novedad fue este año, en la matinal del sábado, la Sardinada espumosa del Descubrimiento, una gran sardinada regada con buen vino (cosecha del 92), que sustituyó al festejo taurino, y tuvo mayor presencia que el año anterior. Las brasileñas del Carnaval Brasil abrieron el desfile del domingo, que fue seguido por miles de emeritenses, (una gran parte con el transistor en mano escuchando el partido del Mérida en Castellón en el primer año del equipo en Segunda), y donde hubo multitud de alusiones a los fastos que se celebraron en España en este año, con el olímpico perro Goofy, o la carroza de Colón y el Descubrimiento, que representaba al almirante con las tres naos y la Estatua de la Libertad. De 10.000 a 100.00 pesetas se repartieron los ganadores de las distintas categorías, desde los disfraces individuales a las carrozas o grupos formados por más de 20 personas. Como siempre, el lunes es el día del niño, pero también de la Atravesá y, este año, del concurso “En busca del huevo de Colón”, un juego muy parecido al iniciado el año pasado en los alrededores de la Plaza de España. Las promesas del carnaval ofrecieron un variopinto y colorido desfile, que encabezó la banda musical y de espectáculos infantiles “Dragolandia”. Aprovechando la celebración de la Atravesá, la comisión del Carnaval homenajeó a Tomás Bravo en un acto que presentaron el modisto madrileño Vicente Cano y la actriz Carmen Platero. Tomás Bravo vivió con pasión el Carnaval.

En los últimos siete años, a pesar de su avanzada edad, ganó tres veces el concurso de Rey del Carnaval, en concreto en las ediciones de 1985, 1989 y 1992 y en su persona, se quiso homenajear el ayer y el hoy de esta fiesta. El entierro de la sardina puso fin a cinco intensos días de fiesta y jolgorio. El velatorio de la Plaza de Pizarro se llenó de dolientes que hicieron más llevadera la espera con el exquisito licor de bellota ofrecido desde la nao Santa María; el cortejo fúnebre se puso en camino con dirección al recinto ferial. Más deslucido y soso que otros fue el entierro, pero miles de emeritenses estuvieron a lo largo de todo el recorrido. Y así fue el carnaval del Descubrimiento: con aciertos como la magnífica carpa y pequeñas decepciones como el pregón de Ramoncín, que no llegó a conectar con un personal deseoso de marcha desde el primer día de fiesta.

PREGÓN 1992 PREGONERO: RAMONCÍN

Emérita Augusta, bella Ciudad resplandeciente de eterno e histórico pasado, Abismo de Norte/ Sur, Acariciada por la suave brisa De un Océano noble. Capital de recuerdo heroico y glorioso. Aquí ha venido el humilde pregonero a rendirse ante tus piedras y a exaltar, como el ser amado, la libertad y la alegría del Carnaval. Augusto, Agripa, Germánico, Druso, Nombres del hombre pasado. Seres dueño, casi dioses, Del mundo entero. Leones de la guerra, Serpientes de la conspiración... Y con tal grandeza Os envidian A vosotros, hombres del hoy y el mañana, Por seguir contemplando La luz única Y la belleza ancestral De vuestra ciudad tesoro. Mérida, La Charca Y los grafiteros, El nuevo puente Y el equipo en segunda. Ecos del presente cotidiano natural y sencillo ¿quién puede esperar un mañana peor de lo que fue un pasado? ¿de qué sirve la belleza muerta y la calle solitaria? ¿a quién le importa la vida vivida sin libertad? Nada es mejor que esto: Ser libres para disfrutar, Estar vivos para sentir, Tener labios para besar, Alguien a quién amar, Y un plato para compartir. La máscara, tal vez, oculte la cara.

El alma no la disimula la simple mascarada. Disfrazado de lo que no somos Nos creemos libres de miradas, Limpios de culpas, Valientes a borbotones. Y tan solo seguimos siendo Lo que tenemos dentro. Lo que queremos y despreciamos, Lo que damos y recibimos, Lo que sentimos y deseamos. Seguimos siendo humanos, Leves y frágiles...vulnerables, Pero somos libres. Libres para hablar y callar, Libres para hacer y deshacer, Libres para amar y amar y dejarnos amar. En la oscuridad inmensa Del fondo de Proserpina Se ocultan los corazones rotos De los guerreros del amor. En las orillas del lago se pierden como estrellas fugaces, Miles de juramento de amor eterno Y se desvanecen en el aire Los cálidos besos de una noche ardiente. Sentimientos, Pensamientos, Sensaciones y sueños. Sueños reales como la libertad ganada, Pesadillas como la libertad arrebatada. Ya nunca más Verán los hombres y mujeres de estas tierras La libertad estranguladas.

Disfrutad de lo que es vuestro, Divertíos, Amad a quién os ama Y saludad conmigo Al cielo, a las estrellas, A los dioses Y al vino de la tierra. Que es Carnaval, emeritenses, Basta ya de charla Y al tajo que la fiesta no es eterna.

Descripción Legal:

MUSEO VIRTUAL DEL CARNAVAL

ROMANO DE MÉRIDA

06800 - Mérida (BADAJOZ)

Extremadura - ESPAÑA

Contacto:

Correo: museocarnavalromano@gmail.com

Website:

museovirtualcarnavalromano.es

museovirtualcarnavalromano.com

museovirtualcarnavalromano.org

Únete al MVCRM

Regístrese para recibir las últimas novedades.

Copyright © 2018 Museo Virtual del Carnaval Romano de Mérida.

Todos los derechos reservados.

Buscar