PREGÓN 1992 PREGONERO: RAMONCÍN
Emérita Augusta, bella Ciudad resplandeciente de eterno e histórico pasado, Abismo de Norte/ Sur, Acariciada por la suave brisa De un Océano noble. Capital de recuerdo heroico y glorioso. Aquí ha venido el humilde pregonero a rendirse ante tus piedras y a exaltar, como el ser amado, la libertad y la alegría del Carnaval. Augusto, Agripa, Germánico, Druso, Nombres del hombre pasado. Seres dueño, casi dioses, Del mundo entero. Leones de la guerra, Serpientes de la conspiración... Y con tal grandeza Os envidian A vosotros, hombres del hoy y el mañana, Por seguir contemplando La luz única Y la belleza ancestral De vuestra ciudad tesoro. Mérida, La Charca Y los grafiteros, El nuevo puente Y el equipo en segunda. Ecos del presente cotidiano natural y sencillo ¿quién puede esperar un mañana peor de lo que fue un pasado? ¿de qué sirve la belleza muerta y la calle solitaria? ¿a quién le importa la vida vivida sin libertad? Nada es mejor que esto: Ser libres para disfrutar, Estar vivos para sentir, Tener labios para besar, Alguien a quién amar, Y un plato para compartir. La máscara, tal vez, oculte la cara.
El alma no la disimula la simple mascarada. Disfrazado de lo que no somos Nos creemos libres de miradas, Limpios de culpas, Valientes a borbotones. Y tan solo seguimos siendo Lo que tenemos dentro. Lo que queremos y despreciamos, Lo que damos y recibimos, Lo que sentimos y deseamos. Seguimos siendo humanos, Leves y frágiles...vulnerables, Pero somos libres. Libres para hablar y callar, Libres para hacer y deshacer, Libres para amar y amar y dejarnos amar. En la oscuridad inmensa Del fondo de Proserpina Se ocultan los corazones rotos De los guerreros del amor. En las orillas del lago se pierden como estrellas fugaces, Miles de juramento de amor eterno Y se desvanecen en el aire Los cálidos besos de una noche ardiente. Sentimientos, Pensamientos, Sensaciones y sueños. Sueños reales como la libertad ganada, Pesadillas como la libertad arrebatada. Ya nunca más Verán los hombres y mujeres de estas tierras La libertad estranguladas.
Disfrutad de lo que es vuestro, Divertíos, Amad a quién os ama Y saludad conmigo Al cielo, a las estrellas, A los dioses Y al vino de la tierra. Que es Carnaval, emeritenses, Basta ya de charla Y al tajo que la fiesta no es eterna.
